Unos amigos me invitan a que escriba sobre mi tema favorito en una nueva web donde predomina el bdsm, mezclado con los swingers curiosos o admiradores de estas practicas. Aqui os dejo el texto, que no sirve de nada si no crea debate o curiosidad.
¿Hablamos de quartier naturistas de cap d’Agde?
Un lugar donde la norma diurna es ir desnudo y la noche se llena de clubs y personas liberales. Suena divertido,casi idilico ¿verdad?. Pues no.
Hablemos de que cuando cae la noche, muchos de los nudistas nos“vestimos” de acuerdo con nuestra entidad sexual, y así intentar seducir a las personas que sintonizan con opciones comunes. Esto conlleva que estamos públicamente expuestos a los prejuicios de los demás, al igual que nosotros podemos juzgar a los otros por sus vestimentas o acciones.
Pero cuando ves que difícilmente vamos a ser los mas extremos, o encontramos muchas mas personas de las que imaginamos con posicionamientos sexuales muy atractivos, fácilmente se deberian olvidar las hipócritas criticas.
Queremos decir que, en el país de los ciegos, el tuerto es un marginado. Porque no ve lo que nosotros visualizamos, pq no puede bailar con nuestra libertad de movimientos, disfrutar de la música como nosotros la sentimos, pq su incompleta visión le hace creer que puede juzgarnos, pq solo él “ve” la verdad, cuando es su percepción, nunca la nuestra.
“Cualquier camino sexual, escogido conscientemente y seguido consecuentemente, puede ser positivo, una fuerza creativa para la vida de los individuos y las comunidades” leemos en The Ethical Shult.
Pues este es un lugar donde caminar por la opción escogida, en buena compañía y sin necesidad de esconderse. Pese a que siempre habrán tuertos… ¿O somos nosotros que nos intimida tanto su presencia que le damos mas importancia que la que realmente tienen?
Libertad y tolerancia, es el espíritu del lugar, unas palabras tan gastadas por los políticos y tan poco usadas cuando hablamos de nuestra sexualidad. Estos dos conceptos son los que nos abrirán las barreras de un espacio donde el sol, el mar, y el placer, crean una synergia capaz de despertar el sueño sexual mas oculto.Es como un ciclo que se auto alimenta, decreciendo la inhibición y aumentando el deseo cada día que pasas allí.
La libertad nos puede crear una sensación de abismo, la hemos deseado tanto que cuando disponemos de ella no nos atrevemos a utilizarla mas allá de lo conocido…(Siempre sabiendo que la nuestra acaba, donde empieza la vuestra.)
La tolerancia nos pone a prueba en cada esquina, nuestros limites mentales son sobrepasados de mil maneras distintas y ahí esta el reto. ¿Que es lo que encontraremos inaceptable? ¿Ahí se acaba nuestra flexibilidad? ¿Aceptaremos ver a personas (¿muy?) mayores desnudas? ¿ ver minusvalidos o mutilados nudistas? ¿ ver gente con pircings (casi) imposibles, anillas o todo tipo de accesorios que forman parte de su cuerpo?
Si ya tenemos reparos con el nudismo, ¿que trampas nos depara nuestro ego en relación al libertinaje ?
Disponemos de todo tipo de locales especializados, lugares exclusivos, algunos con mezclas imposibles, incluso espacios al aire libre. ¿Vamos a quedarnos solo allí donde nos sentimos seguros?
Nosotros salimos a explorar, veremos como, que y quien nos trae la noche…¿quien nos acompaña?
Escrito por jam965 

Escrito por jam965 





General |
Escrito por jam965 











































